En el corazón de el contador, este acogedor apartamento en primer piso fue durante años el hogar de una familia que llenó cada rincón de recuerdos.
En sus tres habitaciones crecieron sueños; en la cocina cerrada, se compartieron recetas y largas conversaciones.
La chimenea a gas acompañó tardes frías y la vista a la ciudad fue testigo de atardeceres especiales. La terraza trasera, hoy amplia zona de lavandería, también guardó momentos cotidianos que hicieron grande la vida.
Desde el primer piso, la vista hacia la calle deja entrar mucha luz.
Cuenta con dos parqueaderos independientes, la comodidad siempre hizo parte del día a día.
Este apartamento remodelado queda listo para comenzar una nueva historia.
Ven a conocerlo y deja que aquí empiece la tuya.